Una declaración de gozos y placeres de la vida. Bueno, ¡de la mía!

Lo que intento hacer más a menudo, fomentar en mi vida y multiplicar.

Me encanta SOBREMANERA estar diseñando esta web sin estar pendiente en absoluto del SEO (el futuro posicionamiento). ¡LO FLIPO! ¡Estoy disfrutando como una niña!

Me encanta la gente prepotente, arrogante, grosera, acomplejada, soberbia o insolente. Me gusta analizar los motivos que les llevan a ser tan idiotas.
Aprender y esto forma parte de esa devoción que tengo por el cambio, la mejora y el avance.
El coaching bien entendido, no el vende-humos o de varita mágica. Tanto es así que trato de despojarme de la etiqueta de coach siempre que puedo.
Diseñar páginas web y todo lo relacionado con la creación. De lo que sea, menos de ficción.
Escribir, sobre todo no ficción (Ah, que ya lo habías notado?). De hecho, tengo algunos libros publicados.

La gente natural (no confundir con normal). La normalidad me da miedo.
La gente que no lo sabe todo.
La gente que sabe más que yo aunque no lo sepa.
La gente que cree que no sabe nada. Suelen saber mucho y aprendo de ellos.
La gente dispuesta a cuestionarse a sí misma y al status quo.
Complacer a todo el mundo y a menudo siento tentaciones de hacerlo, pero me freno.

Me encantan los desafíos, pero los desafíos que me encantan. O sea, no me retes a algo sin aclararme antes el objetivo. Si la finalidad no me interesa, tampoco el reto. Es absurdo gastar energía en chorradas. En lo que para mí son chorradas, claro.
Me encanta saber que no hay verdades absolutas. Ni en las ciencias. Eso me da más margen para equivocarme. Y no pasa nada.
Me encanta agradecer, aunque soy consciente de que no lo hago lo suficiente, y lo hago a mi manera. Quizá debiera hacerlo a la manera de aquel a quien quiero dar las gracias.
Observar mis propios defectos, pero no me jacto de ellos. Trato de rectificar.

Me encanta idear, transformar, concebir, proyectar, y cambiar los muebles de sitio y el look de mis paredes.
Escribir a mano, con pluma, con tiza y con rotulador. Y siempre en azul.
Me encanta leer en el autobús. No suelo leer novelas ni libros entre autoayuda y new age que proliferan en los últimos años del tipo "El Secreto", cualquiera de los de Coelho, "Sopa de pollo para el alma" o "El caballero de la armadura oxidada". Esa fase está superada y remotamente apartada en algún baúl del recuerdo. Si quieres saber algunos títulos de divulgación o desarrollo personal que de verdad merecen la pena, pregúntame. Y la ficción suele aburrirme. La última novela de ficción que leí fue en 2009, El Evangelio según Jesucristo de Saramago, que sí, me encantó. Su penúltima gran novela.
Me encanta la fotografía, la decoración, pintar, la música y el cine no comercial.

Las tormentas de verano con rayos y truenos.
Me encanta conducir, no tengo un BMW, y me flipa parar a tomar café por el camino. Creo que eso es lo que más me gusta de conducir, de hecho.
Escuchar música actual en el coche y jazz o clásica en casa. En realidad me encanta todo tipo de música, desde horteradas como las Spice Girls hasta las Bandas Sonoras. Lo que no termino de entender muy bien es la ópera. Como que no me entra.

Me encanta la política y pensar que tengo ideas razonadas. En las últimas elecciones me leí los programas de los 5 partidos principales. Creo que en general en España no sabemos de política. Somos más de voto de castigo y voto útil. Muchas veces, sin darnos cuenta, estamos del lado contrario a nuestros valores y principios, éticos y morales. El desconocimiento de la política en este país da como resultado precisamente que tengamos unos políticos que, como calificativo más generoso, son mediocres. Después están los que ni siquiera llegan a ser solamente mediocres sino también: chorizos, aprovechados, codiciosos, delincuentes, conspiradores, holgazanes, criminales, sinvergüenzas, corruptos, corruptores, corrompidos y corruptivos. Pero mejor dejo la política, que me emociono y no paro.

Me encanta opinar, aunque sólo si tengo bien claro de dónde procede esa opinión, y que sea de mí. Mi opinión ¿es fruto de mi propio análisis y experiencia o estoy meramente repitiendo como un loro algo que he oído en algún lugar? Si no estoy muy segura, me callo. Y esto sucede muchas veces. Quizá por lo anterior detesto hablar por hablar, el cotilleo y hablar de lo que no sé. Pero esto en realidad tendría que ir en la sección de cosas que me disgustan.

¿Qué te parecería una web así?
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Me encanta el café. Sólo bebo café y agua. Café solo y sin azúcar. Hasta el año 2000 siempre lo tomaba con una gota de leche desnatada, pero cuando fui a Cuba me tuve que acostumbrar al solo. Allí la leche es difícil de conseguir. Igual que las vacas. También me encanta la Mahou de vez en cuando.
Y hablando de Mahou, me encanta tomar cañas y aperitivo con hermanas, sobrinos y amigos. Pero mi estado natural y endémico es "a dieta", por lo que ir de cañas es algo bastante excepcional.
Me encanta comer, para qué te voy a engañar. No tengo platos favoritos. Son demasiados.

Caminar por lugares nuevos, agradables a la vista y llanos. Si el camino no cumple alguna de estas condiciones, me aburro.
Me encanta el tenis. De fútbol, no me pierdo las finales.

Me encantan las palabras, sobre todo las que se oyen poco. Mi gusto por algunas es puramente conceptual, pero la mayoría es más bien por su sonido. Tanto es así, que cuando tenía un café-bar en Gran Canaria, forré el cuarto de baño de las chicas con poemas, extractos cortos, y palabras sobre un fondo rosa. Fui tonta de dejarlo allí cuando lo vendí. Algunas palabras: insolente, zoquete, asilvestrado, siniestro, esperpento, oblicuo, aguacero, bandurria, picaporte, guarapo, hocicudo, extramuros, arrechera, chapuzón, moza, frivolidad, insensato, erótica, paradigma, ordinario, infame, chapuza, vértebra, aguacate. En inglés: wanker, reverse, preposterous, bollocks, queer, plough.., No pongo la lista entera porque, entre esto y el cine, se me acabaría mi cuota de alojamiento de la web.
Me encanta la lengua y la gramática. Me encanta el inglés, por supuesto. Y el español. El francés me parece la lengua más elegante del mundo mundial, pero solamente pillo cosas (gracias a Edith Piaff), y el italiano me parece gracioso. En general, me encantan los idiomas y si fuese cosa de unos meses, aprendería, por este orden, francés, italiano, árabe, chino, portugués y japonés. Pero no hablo más que dos.

Me encanta palpar y oler los libros antes de comprarlos. Si el tacto y olor no me agradan, no los compro. Y al contrario.
Llevar gafas de ver, pero solo porque disimulan mis ojeras y ojos envejecidos. Las gafas de sol casi siempre se me olvidan.

Pasar los veranos enteritos en Brighton. Lo hago desde hace años.

Me encantan algunas series: Homeland, Masters of Sex, Newsroom, Orange is the new black, menos la última temporada. Broadchurch, The Killing, The Bridge (la americana más que la británica, raro), Lip Service, Isabel, Vis a Vis, que pese a que empecé llevándome mal con ella, acabó siendo en mi opinión la mejor serie española de los últimos años. Todas las demás son bastante crap.

En fin, me encantan muchas cosas más. Te animo a que hagas un ejercicio como este. ¡Yo he notado que es muy terapéutico!

Volver la WTF! Bío

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